Éste es uno de esos casos en los que se puede decir “valga la redundancia” y es que, más allá del valor propio del dinero y de la moneda de cada país, estas monedas tienen un valor por sí mismas al estar hechas en plata y en un tamaño imponente.

 

Natalia es de esas personas que atesora elementos y que les da un valor más allá del material, queriendo protegerlos, lucirlos y resaltarlos. Es el caso de estas monedas de plata que trajo de Sudáfrica. Estas monedas no sólo tienen un valor económico, sino que para ella representan una etapa de su vida que desde luega la ha marcado para siempre.

 

Fue en Sudáfrica donde conoció al hombre con el que, este mismo año, contraerá matrimonio. Quién le iba a decir a ella cuando se fue a ese país, un poco asustada y sin demasiadas ganas de la mudanza pero con muchas ganas de trabajar, allí encontraría al hombre de su vida.

 

Trabajando en el Atelier
Trabajando en el Atelier

Con esas preciosas monedas, Natalia quería que se les hiciera una montura de plata que permitiera protegerlas y poder lucirlas como una joya. Se realizaron dos monturas diferentes, ambas permiten ver la moneda a la perfección y se puede colgar tanto de una cadena del mismo metal, como con cordón de cuero, largo, y hacerlo estilo más boho.

Ahora Sudáfrica siempre tendrá un lugar destacado en su historia y en su joyero :)

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