Hay veces en las que uno disfruta especialmente con lo que hace. Tu trabajo te puede gustar más o menos, pero hay ocasiones en las que el proyecto en el que estás inmerso te encanta, ocasiones en las que una cerveza con amigos no es una cerveza más sino que te sabe a gloria, ocasiones en las que una canción te marca para siempre… Hay momentos en los que particularmente vibras con algo y eso me ha sucedido a mí con esta joya.

Después de haber hecho una tiara para una novia que enseñaré próximamente, me quedé con muchas ganas de seguir explorando los complementos para el cabello y decidí empezar este tocado. Realmente es una joya multiuso porque además de tocado, se puede utilizar como broche.

Las flores suelen ser un recurso fácil pero es que pocas cosas son tan sencillas y románticas. Para una amante de las hadas, ninfas y mundo élfico en general como yo, las flores y hojas siempre serán un must y quedarán genial en el cabello.

Boquilla de la piedra casi OK
Boquilla de la piedra en proceso

Dibujado sobre la plata a mano alzada, ahora toca el turno de la segueta
Dibujado sobre la plata a mano alzada, ahora toca el turno de la segueta

Este tocado me ha servido al mismo tiempo para dar vida a una gema especial, un Cuarzo Rosa traído por mi amiga Natalia desde Sudáfrica, ya que ha estado viviendo allí durante un par de años. África en general es un continente donde se encuentran numerosas variedades de piedras, de hecho, allí se encuentra, hacia el sur, la mayor fuente de diamantes del mundo. Es curioso y contradictorio ver que los países más productores de diamantes en el mundo son, al mismo tiempo, los que cuya población tiene muy baja renta per cápita y condiciones sin lugar a dudas mejorables.

 

Una vez todo cortado, comienza el turno de soldar unas hojas a otras
Una vez todo cortado, comienza el turno de soldar unas hojas a otras

 

Por último soldamos el "cierre", antes de pasar a repasar la pieza
Por último soldamos el “cierre”, antes de pasar a repasar la pieza

 

El último paso, antes de bañar en oro, fue dibujar todos los nervios de las hojas en cada una de ellas. Un trabajo súper preciso que remata todo el proceso artesanal aportando un toque de ligereza, realismo y feminidad.

Para dar más volúmenes y un toque especial y diferente a esta joya, además de moldear las hojas para aportarles movimiento, se bañó la pieza en dos tonalidades: oro amarillo y oro rosa.

Sin duda una joya única, ¿quieres tú la tuya? No dudes en escribirnos a info@emejewels.com

 

Resultado final :)
Resultado final :)

Otros posts que te pueden interesar

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail