Todos sabemos que hay elementos de culto en diferentes
ámbitos de la vida. No es lo mismo tener unos zapatos de tacón que tener unos
Louboutin, ni escuchar “My Way” cantada por Sinatra que por otro cantante, ni
para mi padre es lo mismo una mesa de Navidad con sidra que sin ella.

No es lo
mismo. Todos tenemos alguna cosa a la que guardamos especial atención y mimo.
Por ejemplo en mi caso, hace años que colecciono el número de diciembre de la
revista ELLE, un número de tapa dura que siempre lleva en portada a una (o
unas) celebrity vestida únicamente con cristales de Swarovski y el nombre de la
revista va adornado con los mismos. Simplemente espectacular. Y puedo ser
lectora de la revista los 12 meses, pero el brillo del cristal y el contenido
de ese mes, hace que sólo guarde el número de Diciembre; es mi número de culto.

ELLE eligió a Eva González como su portada del número de Diciembre en colaboración con Swarovski
La primera joya que hice se convirtió para mí en una pieza de
culto dentro de mi colección y por eso se la regalé a alguien a quien quiero y
admiro, mi tía Anita. Creo que ella es una de las causantes de mi “vena
artística”. Una persona que lo mismo te pinta un cuadro o te hace una lámpara
espectacular con el recipiente de un zumo, que te cambia una cerradura. La
clásica “manitas”.

Cuando hice esa joya, la diseñé con una forma que quería que
fuera especial, atemporal e importante: el corazón. Pero no es un corazón
idílico, con la clásica forma que se suele dibujar o esculpir, sino más bien
una realidad, un corazón con una pequeña grieta como tienen normalmente todos
los corazones. Creo que las grietas son muestras de la experiencia, hacen que seamos
más fuertes y brillantes, porque hemos vivido más cosas y las hemos superado. Y
por si esas grietas a veces quieren impedirnos levantar, qué mejor que
acompañarnos de alguien que saque lo mejor de nosotros, que nos haga brillar.
Por eso a mi corazón lo acompaña una piedra que lo complementa y lo realza: el
topacio.

Colgante corazón de plata con topacio. Diseño y creación eme jewels. Cadena de plata, Tous. Foto: Nacho Urbón

El topacio puede tener colores muy variados, desde rojo
intenso hasta azul, pasando por el amarillo. Es la piedra de la franqueza y la
verdad y es fácil de encontrar en diferentes lugares del mundo, destacando Brasil
como el gran productor. Realmente no es de extrañar que una piedra así se halle
principalmente en un lugar tan exótico.

Y hablando de lugares exóticos, no puedo terminar sin
mencionar precisamente uno de esos sitios de culto: el Jardínsecreto. Un restaurante que podría ser una mina de topacios :)
Para ir a cenar en una noche especial con alguien especial, para
alegrar los sentidos en una noche cualquiera, para saborear platos especiales
mientras te pierdes en cada detalle de su decoración… Un sitio al que ir
cuando visitas Madrid (Calle Conde Duque, 2)

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